"Estudiante... pero postula a analista. ¿Está egresado o no? No voy a perder tiempo averiguándolo cuando tengo 50 CVs más."
"Espera, redujo la tasa de quejas en 70% con dashboards. Eso es bueno. Pero está enterrado en un párrafo confuso, casi me lo salto."
"El email es hola@gmail.com y el LinkedIn dice 'rolando-serrano' pero el nombre es Sebastian. Algo no cuadra, paso."
El resumen mezcla identidad de estudiante con rol actual sin definir claramente quién es esta persona ni por qué debería ser contratada como Analista de Datos.
Hay un logro real (70% reducción de quejas) que salva el CV, pero está mal presentado y es el único. El resto de la descripción es lista de tareas sin impacto.
La carrera es relevante pero la presentación genera confusión sobre si está titulado o no, lo que activa la duda del reclutador.
El stack está bien para empezar, pero faltan las herramientas que los reclutadores chilenos de datos buscan activamente en 2025-2026.
El formato tiene problemas de consistencia que generan desconfianza antes de leer el contenido.
El logro del 70% de reducción de tasa de quejas — es el único número concreto del CV y es lo más poderoso que tiene. No eliminarlo ni suavizarlo.
El stack técnico Python + SQL + Tableau + Pandas + Plotly — es relevante y real, solo necesita complementarse, no reemplazarse.
Cambiar hola@gmail.com por un correo real con el nombre del candidato. Actualizar la URL de LinkedIn para que coincida con el nombre Sebastian Serrano o aclarar la discrepancia.
El reclutador deja de dudar si el CV pertenece a la persona correcta y puede contactar sin fricción.
Sin este fix, el proceso puede terminar antes de empezar. Es el bloqueo más fácil de resolver y el más costoso de ignorar.
Eliminar 'Estudiante de Ingeniería Industrial' como título principal. Reemplazar por 'Analista de Datos' o 'Data Analyst | Ingeniería Industrial' según el cargo. Reescribir el resumen en 3 líneas que digan quién es, qué hace y cuál es su diferencial.
El reclutador ve en 2 segundos que este CV es relevante para el cargo en lugar de clasificarlo como perfil en formación.
Aumenta exponencialmente la probabilidad de pasar el primer filtro visual antes de que el reclutador lea una sola línea de experiencia.
Desarrollar el rol en IST con al menos 4-5 bullets. Para cada tarea, agregar el impacto en número: volumen de datos procesados, frecuencia de reportes, usuarios del dashboard, tiempo ahorrado. El 70% de quejas ya está — agregar el baseline (¿de cuánto a cuánto?) y qué pasó con el dinero mal pagado (¿cuánto se recuperó o dejó de perder?).
El perfil deja de verse como 'una sola experiencia corta' y empieza a competir con candidatos de múltiples roles.
Los logros cuantificados son el argumento principal en una entrevista. Sin números, el candidato llega a la entrevista sin munición para justificar su valor.
Reescribo tu CV desde cero con foco en el cargo que buscas — métricas, keywords, formato y auditoría de LinkedIn incluidos.